Smart Government: Gobernanza del Futuro

El cambio más importante, y uno de los mayores retos, para cualquier ciudad inteligente del siglo XXI en materia gubernamental es la transparencia de su gobierno. Los gobiernos y sus administraciones han sido tradicionalmente los encargados de dirigir y trabajar para el progreso y buen funcionamiento de las ciudades, pero siempre son los últimos en adaptarse a las nuevas tecnologías debido al gran coste administrativo y económico que supone para la ciudad. La incorporación de las TI en los gobiernos ha facilitado a los ciudadanos la realización de gestiones que hasta hace bien poco suponían un gasto en tiempo y recursos para ellos. Los servicios ofertados por los gobiernos se presentan como herramientas de información, gestión y accesibilidad útiles para los ciudadanos que cada día requieren de nuevos servicios para mejorar su calidad de vida.

“Un gobierno inteligente es el principal elemento para el desarrollo de una ciudad inteligente ya que su función principal es desarrollar políticas que promuevan la incorporación de las TI en la ciudad al servicio del ciudadano y de las sinergias entre los diferentes actores de la sociedad. Las TI no son el objetivo sino el medio para que la ciudad disponga de los elementos necesarios para que progresivamente sea una ciudad inteligente, sostenible y para el beneficio del ciudadano para mejorar su calidad de vida”

Resulta claro que los gobiernos deben ser capaces de desempeñar un rol más importante en la creación e implementación de servicios que transformen la sociedad estableciendo una comunicación más directa y transparente cara al ciudadano, atendiendo las demandas cada vez más próximas. Por esto ser Smart Government es integrar las administraciones públicas, privadas y civiles para que la ciudad funcione de manera eficiente y eficaz como un organismo. La principal herramienta que permite la cohesión de todos estos ámbitos es la TI, habilitado por procesos inteligentes, interoperabilidad y alimentados por datos.

Los objetivos Smart incluyen la transparencia y los datos abiertos mediante el uso de las TI, el e-gobierno para la toma de decisiones participativas y la co-creación de servicios en forma de aplicación. Servicios como la e-administración para agilizar los trámites entre la administración y el ciudadano.

¿Qué es Smart Government o Gobierno inteligente?

Smart Government integra las administraciones públicas, privadas y civiles para que la ciudad funcione de manera eficiente y eficaz como un organismo. La principal herramienta que permite la cohesión de todos estos ámbitos es la TI (Tecnologías de la Información), habilitada por procesos inteligentes, interoperabilidad y alimentada por datos. Uno de los componentes más importantes es el establecimiento de enlaces internacionales, nacionales e internos, más allá de la ciudad, ya que una ciudad inteligente podría ser descrita como la quinta esencia de una red global. Esto supone la unión público-civil y la colaboración con los distintos actores interesados en trabajar juntos en la consecución de objetivos inteligentes a nivel de la ciudad.

De este modo los cuatro pilares básicos de una Smart City, o en cualquier comunidad inteligente, en el ámbito del eje Smart Government son:

  • Transparencia: Mediante las TI se facilita al ciudadano, desde cualquier lugar, el acceso a la información y los procesos realizados por la administración, dotando de transparencia a todos los procesos de concesiones y proyectos aprobados.
  • e-Gobierno: extender la relación del gobierno con los ciudadanos y las empresas a todos los ámbitos de la Smart City. Gracias a la TI se permite una mejora de los procesos democráticos y aumentar las oportunidades de todos los ciudadanos para interactuar con los gobiernos. Adoptar el voto electrónico, fomentar el uso de las IT, desarrollar una plataforma común iCloud como integrador de servicios forman parte de un gobierno electrónico activo.
  • e-Administración: facilitar la relación de los ciudadanos con la Administración al ofrecer de manera online el acceso a la información básica, realización de trámites, pago de impuestos, ventanilla única o firma electrónica.
  • Open Data: proporcionar acceso a datos de manera sencilla y libre que son clave para la transparencia y la creación de servicios de valor añadido para el ciudadano, tomar decisiones y tener un notable impacto económico.

Objetivo fundamental de Smart Government

Importa, y por todas las razones descritas anteriormente, que Smart Government sea visto como un factor transversal que también pueda orquestar e integrar algunas o todas las demás características de una Smart City o una Smart University. A todas estas características integrales debemos añadir una serie de actividades que se realicen en paralelo ya que son igual de importantes para el desarrollo de los mismos: desarrollo de normativa que permitan la implantación de los servicios Smart, realizar una reingeniería de procedimientos, interoperabilidad administrativa y el desarrollo de una identidad digital. Para la puesta en marcha de los servicios Smart en un buen gobierno inteligente, tecnológicamente avanzada y con pilares sólidos, es necesario añadir actividades de planificación, liderazgo, nuevas técnicas de gestión, tanto del cambio como de formación, una buena difusión y promoción de los servicios y un seguimiento.

Smart Government Smart Cities

Digizen: El ciudadano del Siglo XXI

A lo largo de la historia las personas han sido el activo esencial de las comunidades y ciudades, y ahora en el S. XXI se han convertido además en los receptores principales de los servicios generados por ellas, formando parte de comunidades más dinámicas, activas, sociales y participativas.

A este nuevo concepto de ciudadano se le ha bautizado como ‘digizen’ (Digital Citizen), se trata de un ciudadano con conocimientos digitales capaz de adaptarse de una manera rápida y sencilla al nuevo modelo de comunidad Smart, sacando el máximo provecho de la experiencia digital. Además, está concienciado con la protección del medio ambiente y con el desarrollo de una forma de vida saludable.

Las iniciativas Smart aplicadas a la nueva idea de comunidad o ciudad van más allá del desarrollo y aplicación de la tecnología, van orientadas a la participación ciudadana y a su impacto, los factores humanos y sociales, como la educación y el capital social, o factores institucionales, que aumentan el rol de los ciudadanos en las decisiones políticas, económicas y sociales, generando así un sentimiento positivo hacia la comunidad que luego compartirá con la misma y con sus conciudadanos. Además es fundamental la percepción que tendrá el ciudadano de la oportunidad de desarrollo individual y colectivo originado por y para la comunidad.

La Smart City o Smart University tiene que dotar a la comunidad de servicios en tiempo real, de información y de recursos disponibles en cualquier lugar y con independencia de su clase social, etnia o edad. Uno de los objetivos principales es que los ciudadanos puedan usar y personalizar sus datos a través de cuadros de mandos y herramientas para poder tomar decisiones e incluso crear servicios y productos nuevos, fomentando así el emprendimiento. Desde una perspectiva más general distinguimos dos tipos de datos:

Datos públicos/anónimos: orientados a crear servicios y recursos para los servicios públicos. Por ejemplo: transporte, medio ambiente, open data…
Datos privados/personales: salud, seguridad y servicios personalizados.

A través de estas iniciativas las ciudades y las comunidades tendrían la percepción por parte del ciudadano de ser mas veraces, honestas y transparentes, siendo la Smart City y la Smart University una forma de vida, en la que los ciudadanos aprovechan todo el poder de las TI, siendo consumidores de servicios a la vez que productores, lo cual se ha denominado ‘prosumidores‘ (término acuñado por Alvin Toffler en 1980 en su libro The Third Wave), dotando al entorno de un sistema de retroalimentación para mejorar el sistema y la ciudad. Todo ello permitirá a la comunidad incrementar su especialización y su capacidad adquisitiva de recursos tanto humanos como económicos, ya que será un referente educativo, social, tecnológico y humano, permitiendo aumentar la capacidad creativa y productiva, fomentando la competitividad y la interacción del ciudadano con su entorno.

Datos abiertos en Smart Cities